sábado, 22 de octubre de 2011

CÓMO MANEJAR ADECUADAMENTE MI AGRESIVIDAD

CÓMO MANEJAR ADECUADAMENTE MI AGRESIVIDAD
Prof. David Monsalve Díaz

¿QUÉ ES LA AGRESIVIDAD?
Pongamos el caso, un joven estudiante que le gusta pelear y armar peleas callejeras se me acerca en el patio del colegio. Es más alto y fornido que yo y me exige que le dé mi botella con gaseosa que recién estoy bebiendo. Me amenaza físicamente y me humilla verbalmente hasta que se lo doy. Tengo doce años. ¿Qué harías tú en su lugar?
¿QUÉ OPCIONES TENGO?
v  Puedo pelearme.
v  Amenazar a otro niño más pequeño que yo.
v  Decidir guardar mis sentimientos dolorosos hasta haber crecido.
v  Decidir que sentirme agresivo es  demasiado  molesto y, en cambio, provocar  la agresividad en otros.
v  Más tarde o durante ese mismo día hablar con una persona mayor y más sabia.

MUCHOS SABEMOS QUE LA RAZA HUMANA ES AGRESIVA, PERO POCOS DE NOSOTROS ESTAMOS DISPUESTOS A RECONOCER NUESTRA PROPIA AGRESIVIDAD
Ø  Premiamos la agresividad: uso agresivo del poder y del éxito. (¡bravo!, ey, ey, no te dejes…, dale más,… así se hace…)
Ø  Detestamos y reverenciamos la misma cosa. (“Es un desagraciado,… tiene su genio, mis respetos…”)
Ø  Sólo quienes se han enfrentado a su propia agresividad son capaces de lidiar con la de otros.

LA AGRESIVIDAD Y EL PODER
§   La agresividad está íntimamente relacionada con el poder: si creemos que escasea lo que deseamos (comida, amor, dinero, posición social, sexo, etc.) lucharemos de manera agresiva para conseguirlo.
§   Si creemos que sólo estaremos seguros si ostentamos el poder, usaremos la agresión para ser poderosos.
§   Si tenemos miedo del poder, tal vez nos aliemos con otra persona poderosa y disfrazados utilizaremos su agresividad.
§   El poder requiere que nos armemos (con armas psicológicas, políticas, económicas o físicas) y adoptemos una actitud hostil.
§   Cuando no creemos tener acceso a la pujanza y nos sentimos amenazados, recurrimos al poder dominante.

AUDITORÍA DEL PODER
¿CÓMO ESTÁ MI PODER?
ü   Coge un papel y dibuja 5 columnas. En cada columna apunta el nombre de una persona con quien mantienes una relación estrecha. Trata de incluir personas que intervienen en todas tus actividades (vida familiar, laboral, académica, relaciones estrechas, amistades, et.)
ü   Columna a columna, examina el poder (poder dominante o pujanza) que predomina en tu relación con estas personas.
ü   Empieza por analizar tus sentimientos (pregúntate: ¿Me siento seguro o inseguro con esta persona?)
ü   A continuación, revisa tu actitud hacia ellos y su actitud hacia ti.

¿CÓMO SE MANIFIESTA LA AGRESIVIDAD?
Ø  Se percibe en todo el cuerpo como diminutas punzadas de odio.
Ø   Está estrechamente relacionada con la ira y con el miedo.
Ø   hace ver al otro como enemigo.
Ø   Para el agresivo, la persona que provoca en él esta sensación constituye un enemigo muy poderoso.
Ø   Ser agresivo con alguien borra tu preocupación por su bienestar.
Ø   Se usa el poder en el sentido de poder dominante y fuerza y se siente plenamente justificado.

FORMAS QUE PUEDE ADOPTAR LA AGRESIVIDAD
Depende de la clase y de la cultura en que se vive:
1.      Modo físico.
2.      Modo oculto: bromas verbales o bromas pesadas.
3.      Atracción física entre un hombre y una mujer. La atracción sexual y el amor son fuerzas muy potentes. El hombre muy vulnerable e inseguro, puede conducirlo a la violación.
4.      Modo más pasivo que activo. Empieza a notarlo cuando la gente empieza a decirle repentinamente que ha herido u ofendido a alguien. Esto puede ocurrir a cualquiera de vez en cuando, pero cuando se convierte en algo constante, puede ser porque la persona es una agresiva pasiva.
OJO. Si reprimes tu ira durante cierto tiempo, puedes volverte agresivo. Si has advertido tu agresividad, llevas la mitad de la batalla ganada.
RAÍCES DE LA AGRESIVIDAD
v  Toda agresión empieza con una sensación de vulnerabilidad, que suele conllevar la pérdida de la autoestima y la consiguiente impotencia.
v  Si somos capaces de tolerar estas incómodas sensaciones, probablemente no recurramos a una agresión abierta. En cambio, si no logramos, estos sentimientos provocan nuestra reacción.
v  Aceptar nuestra agresividad puede traernos como recompensa la capacidad de entablar una verdadera relación con otro ser humano.
v  Cuando nos mostramos agresivos con alguien, no vemos a esa persona como es en realidad. Si somos capaces de ver que es otro ser humano que sufre, quizá nos animemos a amarla.

TRABAJO INTERIOR
Examina tu auditoría del poder. (Siéntate cómodo, cierra, escucha atento, medita y escribe en silencio)
v  ¿Qué pautas adviertes en tus relaciones cercanas?
v  En qué situaciones tienes más probabilidades de ser agresivo? ¿En qué situaciones tienes más posibilidades de ser la víctima?
v  Recuerda un momento de tu infancia en que alguien te provocó o te hirió de alguna forma. Repasa la escena en tu mente, con suavidad y dale un final distinto.
v  ¿Qué cosas de ti te hacen vulnerable?
v  ¿Existe alguna forma práctica de mejorar tu autoestima?
v  ¿Te figaste cuando sentiste enojo, irritación, compasión, o cualquier otra emoción?
v  ¿Cómo podrías ser menos dominante y más cariñoso con quienes te rodean?
v  Si lo deseas, puedes examinar tu relación con tus padres. ¿Cuál es tu experiencia en relación con ellos?
TAREA RECREATIVA
Pasa tres horas a solas. Quizá desees dar un paseo a orillas de un canal, hacer deporte, ver una novela y a dar una vuelta por el parque, etc. Las únicas reglas son que debe ser algo que lo disfrutes de veras y debes hacerlo a solas. Nutre tu ser. El objetivo de la tarea consiste en aprender que solo podemos amar y alimentar el ser de otros en la medida en que nos amamos y sentir a otros  en la medida en que nos amamos y nos sentimos a nosotros mismos.
CONCLUSIONES
La agresividad, como tendencia a actuar o responder violentamente, nos permite tomar varias opciones, que en la mayoría de los casos no son positivas; sin embargo, con algo de trabajo y esfuerzo interior podemos lograr enfrentarse a la propia agresividad, lidiando con la de otros de manera asertiva.
Para ello es importante reflexionar cómo está nuestro poder, cómo adoptamos nuestra agresividad, conocer sus raíces y trabajar interiormente con técnicas que nos ayudan a transformar nuestra agresividad en el desarrollo de la capacidad de amar.
BIBLIOGRAFÍA
1.      WILKS, F. (1999). Emoción Inteligente. Edit. Planeta, S.A... Barcelona.

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